El orgasmo. La «Gran O». El clímax. Lo llames como lo llames, el proceso tiene su origen en el placer, la fisiología y mucho misterio. Ya sea durante los preliminares, el sexo en pareja o la exploración en solitario, aumenta el flujo sanguíneo hacia la vagina y el clítoris, se activa la lubricación y se acumula tensión en los músculos pélvicos. Si alcanzas el orgasmo (no todo el mundo lo hace y eso está bien), el útero, la vagina y el ano se contraen rítmicamente cada 0,8 segundos. Puede que tengas 3 contracciones o 20. Tu cuerpo es quien decide.
A pesar de lo habitual que es buscar el orgasmo, muchas mujeres siguen sin tener claro qué es, cómo se siente y por qué es importante. Vamos a analizarlo.
¿Qué se siente al tener un orgasmo?
Spoiler: no siempre es una experiencia tan apasionante que te haga agarrarte a las sábanas y gemir de placer. Así es como lo describen algunas mujeres:
«Una intensa acumulación de tensión que va aumentando hasta que una oleada de liberación y espasmos relaja todos los músculos de mi cuerpo».
«Una montaña rusa sin cinturón de seguridad en la que te subes, te pones tenso, tiemblas, y luego caes y te elevas. Se te debilitan las piernas, tu cuerpo se inunda de sensaciones y, a veces, lloras por la intensidad».
«Una sensación agradable en la parte baja del abdomen que desaparece al cabo de unos segundos. Después me siento relajado».
Desde los más alucinantes hasta los más sutiles, los orgasmos varían enormemente. Si te preguntas: «¿Acabo de tener uno?», puede que sí o puede que no. Si te ha gustado y ha sido consentido, eso es lo que más importa.
Beneficios del orgasmo
Los orgasmos femeninos no están relacionados con la reproducción, sino que son puramente para el placer. Pero conllevan algunas ventajas importantes. beneficios derivados del orgasmo:
- Liberación de oxitocina: la «hormona del amor» favorece el vínculo afectivo y la relajación;
- Refuerzo inmunológico: las relaciones sexuales aumentan los niveles de inmunoglobulina A, lo que refuerza el sistema inmunitario;
- Mejora del estado de ánimo: los orgasmos pueden aliviar la ansiedad y mejorar el bienestar emocional;
- Alivio del dolor: ayudan a reducir los dolores menstruales y la tensión;
- Quema de calorías: Sí, también cuenta como ejercicio.
Los diferentes tipos de orgasmos
Hay más de una forma de llegar a la cima:
- Orgasmos clitorianos: Es la más habitual, gracias a las 8.000 terminaciones nerviosas destinadas exclusivamente al placer;
- Orgasmo vaginal: Estimulación del punto G menos habitual, pero posible;
- Orgasmo combinado: cuando se estimulan a la vez el clítoris y el punto G.
No todo el mundo experimenta todos los tipos, y eso es perfectamente normal. Descubre qué es lo que te hace sentir bien.
¿Y si no consigo llegar al orgasmo?
No estás solo. Estudios Los estudios realizados durante la última década aproximadamente han demostrado que solo el 25 % de las mujeres alcanzan el orgasmo de forma sistemática durante el coito, y que alrededor del 5 % nunca lo consiguen. Por su parte, el 90 % de los hombres afirman alcanzar el clímax en todas las ocasiones. (Sí, la brecha del placer es real.)
Esto es lo que puede ayudarte:
- Prueba diferentes posturas;
- Estimula tu clítoris durante el sexo;
- Mastúrbate para descubrir lo que te gusta;
- Alarga los preliminares: la excitación es importante;
- Relájate: el estrés es un gran obstáculo;
- Elimina las distracciones (sí, eso significa guardar el móvil);
- Deja de perseguirlo: la presión puede arruinar el placer.
Los orgasmos son únicos, personales y, a veces, difíciles de alcanzar. Lo que funciona para una persona no tiene por qué funcionar para todo el mundo. ¿La clave? Curiosidad, paciencia y autocompasión.
Tanto si eres capaz de tener orgasmos múltiples como si aún estás descubriéndolo, recuerda: tu placer es válido. Tu cuerpo es sabio. Y tu experiencia es exclusivamente tuya. Explora, experimenta y deja que los orgasmos lleguen cuando estén listos.
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