«El lenguaje inclusivo reconoce la diversidad, transmite respeto hacia todas las personas, es sensible a las diferencias y promueve la igualdad de oportunidades». -Sociedad Lingüística de América
El lenguaje determina la forma en que vemos a los demás y a nosotros mismos. El uso de un lenguaje inclusivo contribuye a crear espacios más seguros y abiertos, en los que las personas se sientan reconocidas, respetadas y bienvenidas. Demuestra que nos importan las experiencias vividas por los demás y que esperamos el mismo respeto a cambio. Cuanto más hablamos (y adaptamos nuestra forma de hablar), mejores nos volvemos como comunicadores y como personas.
Los productos no tienen género
Muchas marcas de productos para la menstruación siguen dirigiéndose exclusivamente a las mujeres cisgénero, lo que puede hacer que la menstruación resulte aún más incómoda para las personas trans, no binarias y que no se ajustan a los estereotipos de género (GNC). Y seamos realistas: la menstruación ya es bastante complicada de por sí sin tener que sentirse excluida por el embalaje, el lenguaje o el diseño del producto.
La copa menstrual en sí misma es neutra en cuanto al género. Son la imagen de marca, los mensajes y la elección de colores lo que puede hacer que alguien se sienta reconocido o invisible. Los productos menstruales inclusivos no pueden resolverlo todo, pero pueden ayudar a aliviar la carga que supone lidiar con la menstruación en un mundo que sigue dando por sentado que solo las mujeres sangran.
En Lunette, siempre hemos defendido la inclusión, la diversidad y la igualdad. No creemos en encasillar a las personas en categorías binarias. Por el contrario, celebramos el hermoso abanico de identidades que hacen que la humanidad sea tan extraordinaria. El lenguaje importa. Y aprender a utilizar un lenguaje respetuoso y preciso es una forma muy eficaz de mostrarse como aliado. Estamos comprometidos con la creación de un espacio seguro para todos y seguiremos aprendiendo, escuchando y evolucionando.
Cómo empezar a utilizar un lenguaje inclusivo
La inclusividad no tiene que ver con la perfección, sino con la intención. Aquí tienes algunas formas de empezar:
Escucha primero - No hace falta que te sepas todos los términos de inmediato. Simplemente escucha, mantén la curiosidad y mantén una actitud abierta hacia el aprendizaje.
Ven tal y como eres, y ten claro que ya eres suficiente.
Todo el mundo merece ser aceptado sin que se le juzgue. Y punto.
Respeta la autodeterminación: todos tenemos derecho a definir quiénes somos. Si no estás seguro de cómo se identifica una persona, pregúntale educadamente cómo le gustaría que te dirigieras a ella.
No des nada por sentado - Evita adivinar el género o los pronombres de alguien. En su lugar, preséntate indicando los tuyos: «Hola, soy Suzan, y mis pronombres son ella/la». Esto anima a los demás a compartir los suyos, sin presión. Pregúntate también: ¿Es relevante el género de alguien en esta situación? A menudo, no lo es.
Utiliza un lenguaje que tenga en cuenta las cuestiones de género
- Utiliza «they/them» como pronombre singular cuando se desconoce el género;
- Evita los títulos de puestos de trabajo que impliquen distinción de género (por ejemplo, «bombero» en lugar de «bombero masculino»);
- Utiliza el nombre de la persona hasta que sepas cuáles son sus pronombres;
- Cuando hables de la menstruación, utiliza el término «personas que menstrúan» en lugar de «mujeres».
El género en diferentes idiomas
No todos los idiomas cuentan con términos de género neutro incorporados, pero muchos están evolucionando:
- En finés se utiliza «hän», un pronombre de género neutro que se aplica a todo el mundo;
- El sueco introdujo «hen» como alternativa a «han» (él) y «hon» (ella);
- Los activistas alemanes utilizan un guión bajo o un asterisco (por ejemplo, «Student_in») para incluir todos los géneros en la forma escrita.
Algunas lenguas tienen sustantivos con género para todo. Otras, como el turco o el húngaro, carecen por completo de género gramatical. Aprender cómo abordan las diferentes culturas la cuestión del género en el lenguaje nos ayuda a fomentar un diálogo global más inclusivo.
El lenguaje es una de las herramientas más poderosas de las que disponemos. Nos une, nos informa y da forma a nuestra realidad. Cuando se utiliza con cuidado, fomenta el entendimiento y el espíritu de comunidad.
En Lunette, hablamos de la menstruación y de las personas que menstrúan, no de géneros, porque nuestros productos están pensados para cualquier persona que tenga la menstruación, y nuestra misión es apoyar a todo el mundo. Todas las personas que menstrúan merecen formar parte de esta conversación. Y aunque no siempre lo hagamos bien, nos comprometemos a intentarlo y a ser mejores aliados cada día.
La inclusión es un camino. Recorrámoslo juntos.
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