¿Alguna vez has tenido ganas de gritar a los cuatro vientos lo fantásticas que son las copas menstruales, pero no tenías los datos a mano? Nosotros te ayudamos. Aquí tienes tu tabla comparativa de referencia para que puedas convencer a las curiosas y animar a las indecisas.
Ventajas de la copa menstrual
Las copas menstruales no son solo una moda, son una revolución en el cuidado menstrual. He aquí el motivo:
- Mayor autonomía: la mayoría de las usuarias solo tienen que vaciar la copa entre 2 y 4 veces al día, y se puede llevar puesta con total seguridad hasta 12 horas, incluso durante toda la noche. ¿Los tampones? Como máximo, 8 horas.
- No se secan y son suaves: las copas recogen el flujo en lugar de absorberlo, lo que mantiene el tejido vaginal hidratado y libre de irritaciones.
- Respetuoso con el medio ambiente: Sin aplicadores. Sin envoltorios. Sin basura. Un vaso = cientos de tampones que no se utilizan.
- Discreto: Sin hilos, literalmente. Sin hilos visibles del tampón, sin momentos incómodos en el baño.
- Rentable: una compra única que dura hasta 10 años. Los tampones cuestan unos 120 dólares al año.
- Materiales más seguros: fabricadas con silicona de grado médico, las copas son hipoalergénicas y no contienen lejías, colorantes ni fragancias.
- Menos calambres: Algunas usuarias afirman que tienen menos calambres cuando utilizan copas menstruales. ¿Por qué? Los tampones se colocan más arriba, cerca del cuello uterino, y absorben la humedad, lo que puede provocar sequedad y molestias.
Inconvenientes de los tampones
Los tampones han sido la opción habitual durante décadas, pero tienen sus inconvenientes:
- Cambios frecuentes: Debe sustituirse cada 4-8 horas para evitar el riesgo de síndrome de shock tóxico (SST).
- Sequedad e irritación: los tampones absorben todo, incluida la lubricación natural.
- Impacto medioambiental: aplicadores, envoltorios y tampones desechados = contaminación por plástico y desagües obstruidos.
- Gasto recurrente: Una persona que tiene la menstruación gasta de media entre 84 y 120 dólares al año en productos desechables.
- Residuos de fibra: Incluso los tampones ecológicos pueden dejar restos de fibra, lo que provoca irritación. En 2018, se retiraron del mercado los tampones Kotex porque se deshilachaban al retirarlos.
- Riesgo de síndrome de shock tóxico (SST): Los tampones superabsorbentes pueden provocar microcortes en el tejido vaginal, lo que crea una vía de entrada para las bacterias.
Las copas menstruales son más seguras, más baratas y mejores para el planeta. Ofrecen una protección más duradera, generan menos residuos y son más cómodas. ¿Los tampones? Ya han tenido su momento. Ahora es el momento de dar el paso y ayudar a otras personas a hacer lo mismo.
Descubre qué opinan las personas sobre el uso de las copas menstruales.