Si tu primer instinto es recurrir al ibuprofeno cuando te dan los dolores menstruales, estamos aquí para decirte con cariño: hay una forma mejor de hacerlo. Lo entendemos: la dismenorrea (también conocida como dolor menstrual) puede parecer una traición de todo el cuerpo. Pero el uso prolongado de analgésicos puede conllevar efectos secundarios, y tu cuerpo se merece algo más que un remedio rápido.
Hablemos de cinco remedios naturales y respetuosos con el cuerpo que pueden ayudarte a sentirte mejor sin poner en riesgo tu salud a largo plazo.
Vitamina D y nutrición
¿El secreto para tener un ciclo más llevadero? Los nutrientes. La vitamina D, una vitamina liposoluble, ayuda a reducir la inflamación del útero y a aliviar los calambres. El cuerpo la produce de forma natural al exponerse al sol, pero también puedes aumentar tus niveles a través de alimentos como:
- Salmón y atún;
- Leche de soja y almendras;
- Queso y yemas de huevo.
Una dieta equilibrada, rica en ácidos grasos y alimentos antiinflamatorios, puede marcar una gran diferencia en la forma en que tu cuerpo afronta la menstruación.
Movimiento y ejercicio
Tanto si eres yogui, corredor o simplemente te encanta estirarte bien, la actividad física mejorar la circulación sanguínea y ayuda a relajar los músculos uterinos. Es una de las formas más eficaces de aliviar los dolores menstruales de forma natural. ¿No sabes por dónde empezar? Echa un vistazo a nuestra serie «Yoga y menstruación» para descubrir posturas suaves que te ayudarán a sobrellevar tu ciclo - «Yoga y menstruación».
Terapia térmica
No hay nada como el alivio que proporciona el calor cuando aparecen los calambres. El calor relaja los músculos del útero y mejora la circulación sanguínea. Prueba lo siguiente:
- Un baño caliente;
- Una almohadilla térmica;
- Una bolsa de agua caliente envuelta en una toalla.
Es sencillo, relajante y realmente eficaz.
Terapia del orgasmo
Sí, de verdad. Los orgasmos liberan dopamina y endorfinas, los analgésicos naturales de tu cuerpo. Además, aumentan el flujo sanguíneo y ayudan a relajar los músculos pélvicos. Ya sea en solitario o en pareja, el placer es muy poderoso. Así que la próxima vez que los calambres te mantengan en la cama, plantéate convertirlo en un momento de autocuidado.
Aromaterapia y aceites esenciales
Los masajes con aceites esenciales como la lavanda, la salvia romana o la menta piperita pueden ayudar a reducir la inflamación y enviar señales calmantes al cerebro. La aromaterapia favorece el equilibrio hormonal y alivia la tensión en el útero. Es una forma suave y sensorial de volver a conectar con tu cuerpo y recuperar la sensación de bienestar.
Tu cuerpo es sabio. Tu ciclo es sagrado. ¿Y los dolores menstruales? No tienen por qué controlar tu vida. Prueba estos remedios naturales y descubre cuál te funciona mejor.
Foto: cortesía de Pinterest