¿Qué es el consentimiento?

¿Qué es el consentimiento?

Creemos que el consentimiento es sencillo: si no es un «sí», es un «no». El consentimiento debe estar presente para participar en cualquier tipo de interacción, y es la única forma de saber que todas las personas están de acuerdo con las acciones que se van a llevar a cabo. Para que se dé el consentimiento, no se debe hacer que la persona se sienta culpable, ni presionarla ni coaccionarla para que diga que sí. La manipulación, sea del tipo que sea, es una forma de falta de consentimiento. ¡El consentimiento es lo que hace que el sexo sea una experiencia placentera!

Planned Parenthood define el consentimiento como:

  • Borrar
  • Ofrecido de forma gratuita
  • Informado
  • Variable
  • Entusiasta

El consentimiento debe ser expresado por todas las partes, y decir «sí» una vez no significa que la persona esté dando su consentimiento para encuentros futuros. Cada vez que participes en una actividad sexual, debe obtenerse el consentimiento. Tienes derecho a decir «sí» a una actividad y «no» a otra. También tienes derecho a rechazar una actividad sexual en cualquier momento, incluso si es con alguien con quien ya has tenido relaciones sexuales anteriormente. El hecho de que hayas dicho «sí» en algún momento no significa que no puedas cambiar de opinión. Si en algún momento te sientes incómodo, tienes derecho a detener la actividad.

Recuerda que, sin consentimiento, no se trata de sexo, sino de agresión sexual, y eso es ilegal. Si no tienes claro qué se considera consentimiento, ten en cuenta que una persona no puede dar su consentimiento si:

  • bajo los efectos de las drogas o el alcohol
  • inconsciente
  • bajo amenaza o coacción
  • un menor
  • que padecen alguna discapacidad (física o mental) que les impide dar su consentimiento de forma clara y activa

Es ilegal agredir sexualmente a alguien sin su consentimiento expreso, y eso es precisamente lo que estás haciendo. Se calcula que una de cada cinco mujeres sufrirá una agresión sexual a lo largo de su vida. En el caso de los hombres, la estimación es de uno de cada seis. Se supone que el sexo debe ser divertido, así que, ¿por qué arruinárselo a otra persona con acciones egoístas? Nunca merece la pena y las secuelas de sufrir una agresión sexual pueden durar para siempre. La comunicación es clave cuando se trata del consentimiento. Tanto tú como tu pareja debéis hablar de con qué os sentís cómodos, de las prácticas en las que no queréis participar y de vuestros límites.

En definitiva, el consentimiento es imprescindible para cualquier actividad sexual que quieras realizar. Para simplificarlo un poco más, aquí tienes un breve vídeo: 

¿Cómo puedes ayudar a fomentar una cultura del consentimiento?

Por desgracia, vivimos en un mundo en el que muchos casos de agresión sexual favorecen al agresor, mientras que a las víctimas se las ridiculiza constantemente y se les pregunta cuánto habían bebido o qué llevaban puesto. Independientemente de lo que lleve puesto una persona o de lo ebria que esté, NUNCA se lo está «buscando». Para ayudar a promover una cultura del consentimiento, debemos erradicar la actual cultura de la violación presente en nuestra sociedad. Project Consent define la cultura de la violación como una epidemia global en la que se trivializa o se menosprecia la agresión sexual. En la cultura popular, la violación suele sexualizarse o utilizarse como chiste en el ámbito del entretenimiento. En lugar de aceptar esta forma de pensar, abogamos por un futuro mejor en el que la agresión sexual se condene sin dudarlo ni un instante.

Lo primero es lo primero: tenemos que crear una cultura del consentimiento. Al promover el consentimiento, recordamos a la sociedad que las violaciones de la autonomía de una persona nunca deben tomarse a la ligera. En lugar de seguir enseñando que la culpa recae en las víctimas, queremos dejar claro que el consentimiento es siempre un derecho reconocido, no un lujo del que se pueda prescindir. Crear una cultura basada en el consentimiento es la base para luchar contra las agresiones sexuales en su conjunto y, aunque no esperamos que esto las erradique por completo, creemos que es un mensaje que merece la pena difundir.

Quizá te preguntes cómo puedes ayudar o pienses que es difícil contribuir a crear una cultura del consentimiento. Puede que sea difícil, pero con la ayuda de todos es posible. Incluso el gesto más pequeño puede contribuir a promover una cultura del consentimiento, y cuanta más gente lleguemos, más alcanzable será el objetivo.

Si tú o alguien que conoces ha sufrido una agresión sexual, alza la voz. No dejéis que el miedo os silencie. Si alguien te confía que ha sufrido una agresión sexual, no le hagas sentir vergüenza, sino apóyale. La próxima vez que alguien cuente un chiste sobre una violación, pídele que pare y explícale por qué no tiene gracia, ya que la violación nunca es un chiste. En lugar de culpar a otras personas por su sexualidad, apoyáos mutuamente.

¿Por qué es importante fomentar una cultura del consentimiento?

Porque las víctimas no deben sentirse culpables por lo que les ha ocurrido y los agresores deben ser juzgados con justicia. Es importante alzar la voz y concienciar a los demás, ya que cuanto más alce la voz para cambiar la cultura de la que formamos parte, menos gente habrá que piense que estos tuits son graciosos: 

Recuerda que cualquiera puede marcar la diferencia con solo escuchar y expresar su opinión.

 

 

En junio de 2014, Project Consent comenzó como una sencilla declaración destinada a abrir el debate sobre una cultura basada en el consentimiento, en contraposición a una cultura en la que se estigmatiza a las víctimas de violación y se ocultan los casos de agresión sexual. En 2017, Lunette donó el 10 % de las ventas de una semana para apoyar la misión de Project Consent.