Cuando se trata de hablar de la menstruación, el lenguaje es importante. Las palabras que elegimos pueden reforzar mitos obsoletos y el estigma, o bien contribuir a crear una cultura más inclusiva y empoderadora en torno a la salud menstrual.
Ya sea cuestionando la idea de que la menstruación está vinculada a un solo género, desmontando el mito de que la menstruación es «sucia» o, simplemente, fomentando conversaciones abiertas, la forma en que hablamos de la menstruación tiene un impacto real.
Si no tienes claro qué términos debes evitar y por qué, aquí tienes una guía sobre el lenguaje inclusivo en torno a la menstruación.
«Femenino» o «mujeres que tienen la regla»
En Lunette, llevamos mucho tiempo abogando por que no se utilice la palabra «femenino» en relación con los productos para la menstruación. He aquí el motivo:
- No todas las mujeres tienen la menstruación, incluidas las mujeres trans, las mujeres sin útero o aquellas que padecen trastornos como el síndrome de MRKH;
- No todas las personas que tienen la menstruación se identifican como mujeres: muchos hombres trans y personas no binarias tienen la menstruación;
- Relacionar la menstruación con la feminidad puede resultar excluyente y provocador para aquellas personas que no se identifican con el binario de género.
Seamos claros: la menstruación es una función biológica, no una experiencia ligada al género. El uso de términos neutros en cuanto al género, como «personas que menstrúan», contribuye a crear un espacio más inclusivo para todos.
«Higiene» o «sanitario»
El mito de que la menstruación es algo sucio lleva siglos arraigado y ya es hora de acabar con él. Desde sentir vergüenza por mantener relaciones sexuales durante la menstruación hasta faltar al colegio por pudor, las consecuencias de este mito son reales. En algunas culturas, las personas que menstrúan llegan incluso a ser excluidas de sus comunidades o de sus hogares hasta que les termina la menstruación.
Pero esta es la verdad: la sangre menstrual no es sucia. Es una mezcla de sangre, moco, bacterias beneficiosas y tejido uterino —el mismo revestimiento que sustentaría un embarazo—. A diferencia de la orina o las heces, no es un residuo. Forma parte de un ciclo reproductivo saludable. El uso de términos como «productos sanitarios» o «productos de higiene» da a entender que la menstruación es algo que hay que limpiar u ocultar, lo que alimenta la vergüenza relacionada con la menstruación.
Cambiemos el discurso utilizando términos como:
- Productos para la menstruación;
- Salud menstrual;
- Productos menstruales reutilizables.
Los eufemismos y por qué son importantes
«La tía Flo». «La semana del tiburón». «Código rojo». «Han venido los decoradores».
Todos los hemos oído: apodos extravagantes para referirse a la menstruación que parecen inofensivos. Pero los eufemismos existen porque nos han enseñado que decir «tengo la regla» es inapropiado. Este tipo de lenguaje refuerza la idea de que la menstruación es algo de lo que hay que hablar en voz baja, no abiertamente. Y eso es un problema.
Al igual que hemos aprendido a utilizar términos precisos para referirnos a nuestra anatomía (vulva frente a vagina), debemos normalizar un lenguaje directo y respetuoso en torno a la menstruación. Eso significa decir:
- «Tengo la regla»;
- «Necesito un producto para la menstruación»;
- «Hoy tengo calambres».
Un lenguaje claro anima a las personas a pedir ayuda, a velar por su salud y a romper el silencio en torno a la menstruación.
Cómo hablar de la menstruación de forma más precisa
Si has utilizado alguno de los términos obsoletos mencionados anteriormente, no te preocupes. El lenguaje evoluciona, y nuestra forma de entenderlo también. La clave está en mantener una actitud abierta, estar informado y comprometido con el cambio.
Aquí tienes algunos cambios sencillos que puedes introducir para que tu forma de hablar sobre la menstruación sea más inclusiva:
En lugar de higiene femenina —digamos cuidados durante la menstruación o cuidados menstruales
En lugar de higiene menstrual , di salud menstrual
En lugar de productos de higiene —por ejemplo, productos para la menstruación
En lugar de «salud de la mujer» , di «salud reproductiva»
En lugar de «mujeres que tienen la regla» , di «personas que tienen la regla»
En Lunette, creemos que el cuidado menstrual debe ser inclusivo, respetuoso y libre de estigmas. Al elegir cuidadosamente nuestras palabras, podemos ayudar a todas las personas que menstrúan a sentirse reconocidas, apoyadas y empoderadas.
Foto: cortesía de Pinterest