Rutina de entrenamiento durante el ciclo menstrual: cómo hacer ejercicio de forma más inteligente en cada fase

Dos personas saltando en el aire con zapatillas deportivas, con el cielo azul de fondo

Encontrar la motivación para hacer ejercicio durante la menstruación puede resultar complicado, pero mantenerse activa puede, de hecho, ayudar a aliviar muchas de las molestias físicas y emocionales asociadas a la menstruación. En esta guía, analizaremos cómo el ciclo menstrual afecta al rendimiento físico y cómo puedes adaptar tu rutina de ejercicio a tus cambios hormonales para obtener mejores resultados y sentirte más cómoda.

¿Por qué hacer ejercicio durante la menstruación?

La menstruación puede afectar a tu cuerpo y a tu mente de formas muy intensas, desde dolores menstruales y cansancio hasta cambios de humor e hinchazón. Sin embargo, las investigaciones demuestran que hacer ejercicio durante la menstruación puede:

  • Alivia los dolores menstruales;
  • Mejora el estado de ánimo y los niveles de energía;
  • Favorece el equilibrio hormonal;
  • Mejorar la calidad del sueño;
  • Estimula el metabolismo y la recuperación.

¿La clave? Escuchar a tu cuerpo y adaptar tus entrenamientos a tu ciclo.

Fases del ciclo menstrual y consejos para hacer ejercicio

Tu ciclo no se reduce solo a la menstruación, sino que es un proceso hormonal dinámico. A continuación te explicamos cómo adaptar tus entrenamientos a cada fase para obtener resultados óptimos.

Fase folicular (días 1-7): menstruación

Panorama hormonal: los niveles de estrógeno y progesterona se encuentran en su punto más bajo. Tu cuerpo recurre en mayor medida al glucógeno (glucosa almacenada) como fuente de energía.

Lo que podrías sentir: Sorprendentemente, muchas personas experimentan un aumento de energía, una mayor tolerancia al dolor y una recuperación más rápida durante esta fase.

Los mejores ejercicios durante la menstruación:

  • Entrenamiento de fuerza (p. ej., levantamiento de pesas);
  • Entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT);
  • Entrenamientos al estilo «bootcamp».

Dato curioso: desde el punto de vista hormonal, es en este momento cuando nos parecemos más a los hombres, así que si alguien hace una broma sobre tu periodo, no dudes en sacar a relucir tus conocimientos científicos.

Fase folicular (días 8-14): preovulatoria

Panorama hormonal: los niveles de estrógeno aumentan y tu cuerpo empieza a acumular glucógeno, recurriendo cada vez más a la grasa como fuente de energía.

Lo que puedes sentir: Entrenar a alta intensidad puede resultar más duro, pero la resistencia mejora.

Los mejores ejercicios para esta fase:

  • Carrera de fondo o trote;
  • Ejercicio cardiovascular a ritmo constante;
  • Montar en bicicleta o nadar.

Nota importante: El riesgo de lesiones aumenta en los días cercanos a la ovulación debido a la laxitud articular,por lo que es importante realizar un calentamiento y un enfriamiento a fondo.

Fase lútea (días 15-28): desde la ovulación hasta el síndrome premenstrual

Instantánea hormonal: la progesterona alcanza su nivel máximo, lo que afecta a la regulación térmica y a la hidratación.

Lo que podrías sentir: pueden aparecer fatiga, hinchazón, cambios de humor y síntomas del síndrome premenstrual. Es posible que sientas calor o te sientas sin energía.

Los mejores ejercicios para el síndrome premenstrual y la fase lútea:

  • Yoga suave o Pilates;
  • Caminar o trotar ligeramente;
  • Ejercicios de estiramiento y movilidad.

Consejo de hidratación: Tienes más riesgo de sufrir niveles bajos de sodio, así que bebe agua y plantéate tomar un suplemento de electrolitos.

Consejos para hacer ejercicio durante la menstruación

A continuación te explicamos cómo adaptar tus entrenamientos al ciclo menstrual:

  • Lleva un seguimiento de tu ciclo para conocer tus patrones de energía;
  • Mantente hidratada, sobre todo durante la fase lútea;
  • Opta por ejercicios de bajo impacto durante el síndrome premenstrual;
  • Practica entrenamiento de fuerza y HIIT durante la menstruación;
  • Da prioridad a los ejercicios de calentamiento y enfriamiento en los días cercanos a la ovulación;
  • No te saltes los días de descanso: la recuperación forma parte del progreso.

Tu ciclo menstrual no es un obstáculo, sino una guía. Si comprendes cómo funcionan tus hormonas y adaptas tus entrenamientos en consecuencia, te sentirás más fuerte, más equilibrada y con mayor control sobre tu trayectoria deportiva. Tanto si levantas pesas, practicas yoga o simplemente das un paseo por el parque, tu cuerpo se merece un movimiento que respete su ritmo.

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Foto: cortesía de Pinterest