Lauren Singer lleva más de tres años viviendo sin generar basura. Al mismo tiempo, también decidió fabricar sus propios cosméticos. ¿Te parece difícil? ¡Pues no lo es! Deja que Lauren te lo explique mejor.
Vivir sin generar basura probablemente signifique que no tengo acceso a productos de belleza, ¿no?
No es así.
Desde que adopté un estilo de vida «cero residuos» hace tres años, he dejado de usar todos los productos comprados en tiendas, he reducido al mínimo mi rutina de belleza y he simplificado mi vida. ¿Cómo lo he conseguido? Elaborando yo misma todos mis productos.
Solía tener docenas de productos de belleza. Varias lociones, cremas, desodorante, pasta de dientes... todas esas cosas que la sociedad parecía decirme que necesitaba. La verdad es que me lo creí, realmente pensaba que los necesitaba. Pero cuando pasé a un estilo de vida «cero residuos», resultó que no necesitaba la mayoría de los productos que estaba convencida de que necesitaba; de hecho, solo necesitaba cuatro.
Mi rutina de belleza «cero residuos» es ahora sencilla y natural: me levanto por la mañana y me lavo los dientes con una pasta dental que preparo yo misma, me hidrato con mi propia mezcla de aceites faciales y loción corporal, y mantengo a raya los malos olores con mi desodorante casero. Repito esta rutina por la noche. Eso es todo. Cuatro productos y cero residuos.
Quizá estés pensando... «¡Debe de llevar MUCHO tiempo fabricar todos sus propios productos!», «Yo no podría hacerlo» o «No me lo puedo permitir». Pero la verdad es que no lleva mucho tiempo ni es inasequible. De hecho, fabricar mis propios productos me ha ahorrado mucho tiempo. Además, me ha permitido ahorrar dinero, evitar la exposición a sustancias químicas tóxicas y reducir la cantidad de basura que acaba en el vertedero.
Ahorro tiempo
Una de las reacciones más habituales que recibo cuando le digo a la gente que elaboro mis propios productos es: «¡Pero si eso lleva muchísimo tiempo!». Pues no, la verdad es que no. La mayoría de estos productos no tardan más de unos minutos en elaborarse, lo que supone un tiempo exponencialmente menor del que tardaría en ir y volver de la tienda para comprar un artículo. ¡Elaborar mis propios productos de belleza es mucho más rápido que comprarlos! Por ejemplo, ir a comprar pasta de dientes a la tienda me llevaría unos 20 minutos. Hacerla en casa me lleva unos 30 segundos. ¿No me crees?
Echa un vistazo a este vídeo en el que se me ve preparándolo:
Ahorro dinero
Ir a la tienda a comprar productos de belleza no me salía nada rentable. Tenía suerte si salía de la farmacia sin gastarme más de 40,00 $ en un par de cosas. Ahora, en lugar de pagar 6,00 $ por una pasta de dientes natural, pago unos 0,40 $ por la misma cantidad. En lugar de pagar más de 14 $ por una loción, gasto entre 1 y 2 $ en hacer la mía propia. Además de ser mucho más baratos, también son mejores para el medio ambiente.
Mantengo mi cuerpo libre de toxinas
Esta es la razón principal por la que empecé a fabricar mis propios productos de limpieza. Empecé a informarme sobre algunos de los ingredientes que se escondían tanto en los productos convencionales como en los más sostenibles: el triclosán, potencialmente cancerígeno y que altera el sistema endocrino, y el laurilsulfato de sodio (SLS), posiblemente contaminado con 1,4-dioxano, un carcinógeno, entre una larga lista de otros. Al darme cuenta de que los fabricantes tenían la capacidad de incluir sustancias químicas tóxicas en los productos que compraba, y de que, al comprarlos, me estaba poniendo en riesgo, decidí empezar a elaborar mis propios productos para tener un control total sobre lo que introducía en mi cuerpo y lo que aplicaba sobre él. En lugar de productos químicos, elaboro todos mis productos utilizando ingredientes ecológicos, veganos y de comercio justo, todos ellos totalmente aptos para el consumo.
Evito que la basura acabe en los vertederos
Además de ahorrarte tiempo, ser más barato y más saludable, elaborar mis propios productos es muy sostenible. Cuando piensas en los productos de belleza envasados de forma convencional, suelen venir envueltos en… plástico. Muchas veces se trata de plástico no reciclable que acaba directamente en los vertederos o en nuestros océanos, lo que provoca contaminación. NO BUENO. En su lugar, compro los ingredientes sencillos y fáciles de encontrar para mis productos caseros a granel o sin envase, y los guardo en recipientes rellenables y lavables para usarlos una y otra vez, evitando así que se genere basura.
Llevo más de tres años elaborando mis propios productos y nunca me he arrepentido. Tener control sobre lo que utilizo significa que, si me aburro de un aroma o quiero probar algo nuevo, puedo hacerlo. Tengo esa libertad. Puedo cambiar mis aceites hidratantes según la estación del año, el aroma de mi desodorante en cuestión de minutos y el sabor de mi pasta de dientes en cuestión de segundos.
Empecé a elaborar mis propios productos para reducir las toxinas y los residuos de mi vida, pero lo que gané fue tiempo, dinero y la libertad de no tener que depender de las empresas que me dicen qué debo comprar, cuánto debe costar y qué creen que es lo mejor para mí. Cada persona es diferente y a todos nos gustan productos, aromas e ingredientes distintos. Al elaborar yo misma mis cuatro productos de uso diario, ¡ahora tengo la posibilidad de que cada uno sea exactamente como yo quiero que sea!
Si quieres aprender a elaborar tus propios productos, como pasta de dientes o loción, visita el blog de Lauren, www.trashisfortossers.com, o su canal de YouTube:youtube.com/c/trashisfortossers.