Autora: Maya Walsh-Little
Si alguna vez has pasado por el pasillo de «higiene femenina», probablemente puedas confirmar que la interminable variedad de productos podría llevar fácilmente a alguien a creer que cuidar de tu vulva y la vagina requiere un gran esfuerzo de cuidado personal y una larga lista de tareas de mantenimiento. En Team Lunette, queremos que te informes bien sobre la función vaginal para que comprendas lo que realmente implica la salud reproductiva. Empezando por la expresión «higiene femenina», aclaremos algunos malentendidos. Se trata de una expresión obsoleta y, francamente, engañosa, que se utiliza para referirse a los productos menstruales y vaginales de una forma que impulsa una narrativa que hace que la salud vaginal resulte más aceptable e insinúa que solo existe dentro del binario de género. La realidad es que las personas femeninas, las personas masculinas, las mujeres, los hombres, las personas no binarias y muchas otras tienen la regla. La salud de la vulva y la vagina no está relacionada con el género, sino simplemente con el hecho de tener o no esas partes del cuerpo. Ahora que hemos aclarado de qué estamos hablando, entremos en detalles.
Entonces, ¿cómo se supone que debe ser una vagina «normal»?
Es difícil hablar de la salud de la vulva y la vagina sin abordar la inevitable y eterna pregunta: «¿qué es una vagina normal?». Aunque Internet, la retórica misógina y el mercado de la higiene femenina quieran hacerte creer que las vaginas sanas son órganos sin vello y con aroma floral, en realidad lo que es «normal» para una vagina depende de cada persona y puede variar en función de quién seas, de tu estilo de vida y de tu fase menstrual. Las vulvas y las vaginas tienen formas y tamaños muy diversos; por ejemplo, incluso cuando pensamos en el aspecto de una vulva, los labios internos y externos (también conocidos como labios menores y labios mayores) pueden tener un aspecto completamente diferente de una persona a otra. En algunas personas con vulva, los labios pueden ser asimétricos, y en otras, los labios menores pueden ser más largos y más prominentes. Lo importante aquí es que tú eres la experta en tu propio cuerpo, y lo que puede ser normal para ti puede no serlo para otra persona. Conocer tu vulva y tu vagina mirándolas con un espejo, o familiarizarte con los ciclos de tu cuerpo a lo largo del tiempo, te ayudará a comprender qué es lo normal para ti.
¿Eso significa que debería usar jabón perfumado?
El mero hecho de mencionar las palabras «vagina» e «higiene» juntas casi siempre evoca la idea del jabón vaginal o las duchas vaginales. Si no estás familiarizada con ninguno de estos métodos de «higiene», se utilizan para limpiar internamente la vagina con el fin de alterar su olor o estado natural. Lo importante que hay que saber sobre los jabones perfumados y las duchas vaginales es que no se recomiendan como práctica saludable para la vagina. La vagina es un órgano que se limpia por sí mismo (hablaremos más sobre flujo más adelante), y no necesita limpieza interna para estar sana.
Muchas personas se decantan por los jabones perfumados o las duchas vaginales debido a la creencia, impuesta por la sociedad, de que la vagina no debería tener olor. Aunque siempre debes consultar a tu médico si notas algún olor extraño o especialmente fuerte y anormal en tu vagina, una vagina sana puede desprender olores muy diversos. Desde aromas almizclados y ácidos hasta metálicos o incluso ligeramente a sudor, es totalmente normal (¡y bueno!) que tu vagina tenga un ligero olor. Evitar cualquier tipo de lavado interno o duchas vaginales también te ayuda a prevenir posibles infecciones e irritaciones, como las candidiasis. Dado que la vagina no requiere ningún tipo de limpieza interna, cuando te duches, basta con pasar un jabón suave con agua por la vulva: ¡esa es toda la limpieza que necesitas!
¿El flujo vaginal y el vello púbico hacen que esté sucia?
Tanto el flujo como el vello púbico pueden ser dos aspectos de la vagina que suelen malinterpretarse y que requieren una educación más desestigmatizante para poder comprenderlos plenamente. Como ya hemos visto, la vagina es un órgano que se autolimpia, por lo que parte de la razón por la que se produce el flujo es que se trata de un subproducto de la autolimpieza del útero, el cuello uterinoy la vagina. La mayoría de las personas presentan flujo vaginal a diario, lo que ayuda a eliminar las bacterias no deseadas y a mantener la vagina lubricada de forma natural, algo que contribuye a prevenir infecciones o irritaciones. El flujo vaginal es una parte normal y saludable de la función vaginal, y puede presentar diferentes texturas y tonos en función de muchos factores distintos. Para muchas personas, el flujo suele ser un líquido transparente o blanco que sale de la vagina y que puede variar desde más espeso y pegajoso hasta más fino y acuoso, dependiendo de la fase del ciclo menstrual en la que te encuentres. Si observas que tu flujo es verde o de color amarillo oscuro, en ocasiones puede indicar una infección vaginal.
El vello púbico es otro aspecto de la salud vaginal sobre el que existen muchas opiniones culturales. Independientemente de si decides o no modificar tu vello púbico, es fundamental saber que tenerlo no te hace estar sucia; de hecho, su función es actuar como barrera frente a las bacterias y otros patógenos que pueden provocar infecciones. Esto significa que tener vello púbico no es antihigiénico, sino que, por el contrario, protege contra las bacterias. Además, el vello púbico también ayuda a reducir la fricción durante las relaciones sexuales, lo que permite un mayor placer y una mayor protección contra la irritación de la piel. Por lo tanto, para aquellas que decidan afeitarse, recortarse o depilarse con cera, es importante tomar esa decisión porque les parezca lo más adecuado, y no porque tener menos vello púbico sea sinónimo de mayor higiene.
¿Cómo puedo mantener limpia la vagina durante la menstruación?
Dado que durante la menstruación se produce un mayor flujo de sangre, entendemos que la higiene pueda ser una preocupación en esta época del mes. Aunque no hay que seguir ninguna rutina de higiene adicional durante la menstruación, es importante mantener una higiene menstrual segura cambiando regularmente el producto menstrual que elijas. Si utilizas tampones, debes cambiarlos cada 8 horas de uso. Copas ofrecen ofrecen un uso seguro más prolongado, de hasta 12 horas, siempre y cuando también limpies tu copa entre ciclos menstruales, o según sea necesario en el camin. Cuando tengas la regla, lávate suavemente la vulva con agua y jabón suave, o utiliza toallitas , puede ayudarte a sentirte más fresca durante este periodo. Si no te interesa ninguno de esos métodos, la para el periodo también puede ser una buena opción para una protección prolongada durante la menstruación, o como medida de seguridad para usar junto con otro método.
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