¿Qué significa que algo sea cíclico?

¿Qué significa que algo sea cíclico?

Autora: Carmen Lorenzana / Educadora y coach especializada en menstruación / @carlorenzana

Si tienes un ciclo menstrual natural (es decir, si no tomas ningún tipo de anticonceptivo hormonal), cada mes pasas por cuatro fases diferentes: la fase menstrual, la fase preovulatoria, la fase ovulatoria y la fase premenstrual.

Tus hormonas reproductivas hacen que tengas un ciclo. 

Hay cinco hormonas implicadas en el ciclo menstrual; cada una de ellas tiene un comportamiento diferente y sus niveles varían a lo largo del proceso, lo que desencadena distintas reacciones en tu cuerpo. Las cuatro fases del ciclo se definen en función de las hormonas que están presentes en cada momento. Puedes obtener más información sobre cómo funcionan tus hormonas reproductivas en nuestro artículo «Comprender tu ciclo menstrual».

Lo curioso es que, dependiendo de la fase del ciclo en la que te encuentres, experimentas cambios físicos, mentales y emocionales. ¡Seguro que ya te has dado cuenta de ello de una forma u otra! Hay días en los que estás más concentrada, segura de ti misma y extrovertida, mientras que otros prefieres estar sola, te sientes más impaciente o introspectiva.

Si prestas atención a estos cambios y los vas observando durante un tiempo, verás que la mayoría de ellos siguen un patrón claro que está relacionado con tu ciclo. Cada fase te aporta diferentes «superpoderes», pero también conlleva algunos retos; una vez más, todo esto se debe a tus hormonas. 

Lo que importa es tu propia experiencia.  

Antes de contarte más sobre cada fase, quiero que sepas lo siguiente: tu experiencia menstrual es única (¡al igual que tú!). Es posible que algunas de las cosas que voy a describir no te resulten familiares, ¡y no pasa nada! Te animo a que lleves un seguimiento de tu ciclo y prestes atención a cómo te sientes física, mental y emocionalmente en cada fase; esto te ayudará a descubrir los patrones de tu propio ciclo.

Fase menstrual: 

El revestimiento del útero se desprende.

La menstruación supone un gran reinicio para tu cuerpo, un momento de renovación y sanación en el que es posible que sientas la necesidad de desconectarte del mundo exterior y estar más en contacto con tu yo interior. En esta fase, tus hormonas reproductivas se encuentran en sus niveles más bajos, lo que permite una mejor comunicación entre ambos hemisferios cerebrales. 

Es un buen momento para fijarte propósitos y objetivos para el nuevo ciclo, descansar y volver a conectar contigo mismo. 

Posibles retos: 

Estar en modo de actividad todo el tiempo y no permitirte desconectar. La menstruación consume muchos recursos, por lo que es importante descansar adecuadamente. Además, aunque el dolor menstrual no es normal, es muy real y, para algunas personas, puede resultar incapacitante. Echa un vistazo a 6 formas de aliviar los dolores menstruales.

Fase preovulatoria: 

El revestimiento del útero se engrosa. 

El estrógeno, la hormona dominante en esta fase, estimula el hemisferio izquierdo del cerebro, lo que te proporciona una mejor expresión verbal y una mayor capacidad de retención de la memoria. Te sientes más concentrada, organizada y resiliente. Tu motivación, tu fuerza física y tu energía comienzan a aumentar, poco a poco.

¡Es un buen momento para probar cosas nuevas, reflexionar sobre lo que hay que hacer para que tus propósitos cobren vida, planificar y empezar a pasar a la acción! 

Posibles retos:  Con el aumento de la energía, es habitual sentir la necesidad de hacerlo todo a la vez. La cuestión es que los niveles de estrógeno están aumentando, pero aún no son muy altos. Si te precipitas, podrías agotarte antes de la ovulación.

Fase ovulatoria: 

El periodo fértil de tu ciclo. Se libera un óvulo que podría ser fecundado por un espermatozoide. 

Los niveles de estrógeno alcanzan su punto álgido. Todas las «superpoderes» de la fase anterior se intensifican, pero también se produce un aumento de la testosterona, lo que incrementa tu libido, tu motivación y tu fuerza física. Te sientes con más energía, más seguro de ti mismo y más atractivo. Tus habilidades comunicativas están en su mejor momento y te resulta más fácil expresar lo que quieres.

Este es un buen momento para proponer nuevas ideas, emprender acciones inspiradas y conectar con los demás. 

Posibles retos: 

Es fácil dejarse llevar por la energía de la ovulación y olvidar que es solo algo temporal. Un consejo: ¡no dejes que tu yo ovulatorio se encargue de tu agenda! Ella dirá SÍ a todo, y puede que luego te arrepientas.

Fase premenstrual: 

Tu cuerpo detecta que no se ha producido el embarazo. 

La progesterona es ahora la hormona dominante. Estimula el hemisferio derecho del cerebro, lo que te hace más artística, intuitiva y creativa. También experimentas un pequeño aumento de estrógeno. Las cosas cambian ahora, y la atención empieza a centrarse en tu interior. Te vuelves más auténtica y vulnerable; tus emociones afloran a la superficie y no te resulta fácil reprimirlas. Esta es una fase de reflexión en la que recibirás mensajes importantes sobre lo que funciona y lo que no en tu vida. Estas revelaciones no siempre llegarán sin complicaciones, ¡pero son muy necesarias! 

Es un buen momento para terminar las tareas pendientes, revisar, evaluar las prioridades y prepararse para la llegada del invierno. 

Posibles retos: 

Controlar tu exceso de sinceridad puede suponer un gran reto. Si no tienes esto en cuenta, puedes hacer daño a alguien o, lo que es peor, a ti misma. Además, es posible que sufras el síndrome premenstrual (SPM) durante esta última fase. Echa un vistazo a nuestro artículo sobre cómo lidiar con el SPM para obtener más información.

Aprende a dejarte llevar por tus ritmos internos. 

Los cambios que experimentas en tu ciclo son normales y tienen una razón de ser.

Conocer tus patrones particulares en cada fase te ayudará a sentirte más centrada, a gestionar tu energía de forma más eficaz y a cuidarte mejor.

Foto: cortesía de Pinterest